El cuento del síndrome postvacacional: no existe

No falla. Tu compañera de trabajo te enseña el atardecer en Zahara de los Atunes que fotografió la semana pasada, junto a los pinchos que se tomaba en el chiringuito para, acto seguido, suspirar y decir: “No sé qué me pasa pero he vuelto muy cansada. Me cuesta concentrarme. Será el síndrome postvacacional”. Si lo piensas, también te encuentras así: desanimado, cansado y con sueño. ¿Lo tendrás tú también? “No existe tal síndrome”, tranquiliza Esteban Cañamares, psicólogo clínico especialista en adultos.

Actualidad_152497336_15341953_1706x960

Stuart Crawford.

Puedes leer el reportaje completo en EL ESPAÑOL.

Anuncios