¿Como dos gotas de agua?

El mismo peso, la misma altura, rostros semejantes y gestos calcados. Los gemelos idénticos comparten la totalidad del material genético, lo que hace que diferenciarlos físicamente a veces se convierta en misión imposible. Sin embargo, uno puede desarrollar una enfermedad y el otro no. La clave está en las variaciones epigenéticas de su ADN. Estudiar de qué forma les influye la herencia genética y el ambiente sirve para explicar la incidencia de dolencias en el resto de la población.

Imagen: Oude School.

Imagen: Oude School.

Puedes leer el reportaje completo en la agencia SINC o en el suplemento de ciencia Tercer Milenio, del Heraldo de Aragón.

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